Humala, una semana en el gobierno
Ha pasado una semana desde Ollanta Humala juramentó como el presidente número 17 del Perú. Una semana en la cual la polémica no estuvo ausente, y donde además ya le declararon la guerra.
Desde que juramentó por la Constitución de 1979, desatando la ira de los fujimoristas, en especial de Martha Chávez, quien acusa al presidente de iniciar su mandato con el “pie en alto”; hasta el castigo de que recibió ésta por el triste espectáculo que dio
el 28 de julio, ocurrieron hechos que parecen están marcando la ruta que va seguir el gobierno de Humala Tasso.
Armando Villanueva, líder histórico del Apra, nos hace ver que en realidad estamos haciendo una tormenta en un vaso con agua. Él dice, “lo importante es que diga sí juro, todo lo demás: así lo haga por su madre, padre, hijos o por el espíritu de la Constitución de 1979; es algo decorativo”. Además, si se habla de espíritu, debemos asumir que está haciendo una añoranza de algo que ya no está, que se fue, que murió, y que jurídicamente en este caso, se derogó.
Lo lamentable es que los vicepresidentes sí tuvieron un ánimo confrontacional. Ellos animados, más por los reclamos del fujimorismo, que el juramento realizado por Humala, también juramentaron por la Constitución del 79, desatando el bochornoso incidente protagonizado por Martha Chávez y CIA.
Pero la cosa no quedó ahí, por este asunto el Congreso suspendió 120 días y sin goce de haber a la congresista fujimorista. Lo escandaloso acá no es el castigo, sino cómo se llegó a éste. Y es que en la sesión parlamentaria en que se “sentenció” a Chávez, no se permitió el acceso de la prensa.
El reglamento del Congreso es claro:”sólo será secreta una sesión parlamentaria cuando en esta se traten temas de seguridad del Estado”, todo lo demás debe ser público.
Primer grave error de la Mesa Directiva del Congreso. Si se quería castigar a un legislador, y en este caso justificado, se debió respetar el debido proceso. Qué mejor que el castigo que se dicte a alguien sea público. En primer lugar, para lavar la imagen de este Congreso que empieza. Dando una señal inequívoca que en este Parlamento no se aplicará ese dicho que dice “otorongo, no come a otorongo”. Además, de poner en evidencia lo conflictiva que es Martha Chávez, quien seguramente hubiera continuado con el escándalo.
Lo que me queda la duda es que, si nuestros padres de la patria hubieran actuado con la misma severidad si Alan García hubiera dado su discurso de fin de mandato en el Congreso y hubiera sido abucheado o víctima de algún escándalo por parte del algún congresista, que parece se está haciendo tradición en los cambios de mando.
Otro punto que esta pendiente por de esta primera semana del gobierno nacionalista, es sin duda el gabinete. Variopinto por donde se le mire, sus miembros han salido a decir que se respetará la Hoja de Ruta y las principales propuesta de campaña de Gana Perú. Sin embargo, la forma de cómo lo harán aún no han sido dichas, por lo que tendremos que esperar unos días más para dar una opinión al respecto.
Pero no todo ha sido polémica en estos días. Hubo algo en que realmente acertó Ollanta Humala: ratificar al grupo de embajadores y juristas que siguen la demanda marítima que planteó el Perú contra Chile ante el Tribunal de la Haya. Es mas, sumó a este grupo a ex canciller Andrés García Belaúnde. Esto sin duda refuerza y da seguridad al grupo que defiende los intereses del país en este tema.
Otra polémica, que se dio en estos días fue la expulsión de Carlos Bruce de Perú Posible, y el rápido acomodo de éste con otros parlamentarios, en especial con los del Apra, para formar una bancada.
El tema de la salida de Bruce de PP se venía venir. Si no era expulsión, iba ser renuncia en un tiempo. Se dio lo primero. Sin embargo, el que se haya juntado con los parlamentarios del Apra para formar una bancada, deja mucho que desear.
Él que reclamaba a Toledo congruencia con su posición en la primera vuelta electoral y el apoyo que le daba a Humala en la segunda. Pues el ha hecho lo mismo que su ex líder.
Tuve la oportunidad de estar trabajando como cronista parlamentario en el gobierno de Alejandro Toledo y recuerdo que Javier Velásquez Quesquén, actual aliado de Bruce, era el presidente de la Comisión de Fiscalización del Congreso. Comisión cuyos integrantes proponían ingeniosas ideas para poder vacar a Toledo de la presidencia de la República, las cuales eran desechadas por el propio Bruce quien hacía de escudero del presidente, junto con un inequívoco Gustavo Pacheco.
Ahora Carlos Bruce reclama, con justa razón, el hecho de cómo fue sancionada Martha Chávez en una sesión en la cual no se permitió acceso a la prensa. Sin embargo, cuando él fue parte del oficialismo también ocurría lo mismo. Un ejemplo, cuando Lady Bardales iba a declarar a alguna comisión del Legislativo, siempre lo hacía en una sesión secreta.
Desde que juramentó por la Constitución de 1979, desatando la ira de los fujimoristas, en especial de Martha Chávez, quien acusa al presidente de iniciar su mandato con el “pie en alto”; hasta el castigo de que recibió ésta por el triste espectáculo que dio
el 28 de julio, ocurrieron hechos que parecen están marcando la ruta que va seguir el gobierno de Humala Tasso.
Armando Villanueva, líder histórico del Apra, nos hace ver que en realidad estamos haciendo una tormenta en un vaso con agua. Él dice, “lo importante es que diga sí juro, todo lo demás: así lo haga por su madre, padre, hijos o por el espíritu de la Constitución de 1979; es algo decorativo”. Además, si se habla de espíritu, debemos asumir que está haciendo una añoranza de algo que ya no está, que se fue, que murió, y que jurídicamente en este caso, se derogó.
Lo lamentable es que los vicepresidentes sí tuvieron un ánimo confrontacional. Ellos animados, más por los reclamos del fujimorismo, que el juramento realizado por Humala, también juramentaron por la Constitución del 79, desatando el bochornoso incidente protagonizado por Martha Chávez y CIA.
Pero la cosa no quedó ahí, por este asunto el Congreso suspendió 120 días y sin goce de haber a la congresista fujimorista. Lo escandaloso acá no es el castigo, sino cómo se llegó a éste. Y es que en la sesión parlamentaria en que se “sentenció” a Chávez, no se permitió el acceso de la prensa.
El reglamento del Congreso es claro:”sólo será secreta una sesión parlamentaria cuando en esta se traten temas de seguridad del Estado”, todo lo demás debe ser público.
Primer grave error de la Mesa Directiva del Congreso. Si se quería castigar a un legislador, y en este caso justificado, se debió respetar el debido proceso. Qué mejor que el castigo que se dicte a alguien sea público. En primer lugar, para lavar la imagen de este Congreso que empieza. Dando una señal inequívoca que en este Parlamento no se aplicará ese dicho que dice “otorongo, no come a otorongo”. Además, de poner en evidencia lo conflictiva que es Martha Chávez, quien seguramente hubiera continuado con el escándalo.
Lo que me queda la duda es que, si nuestros padres de la patria hubieran actuado con la misma severidad si Alan García hubiera dado su discurso de fin de mandato en el Congreso y hubiera sido abucheado o víctima de algún escándalo por parte del algún congresista, que parece se está haciendo tradición en los cambios de mando.
Otro punto que esta pendiente por de esta primera semana del gobierno nacionalista, es sin duda el gabinete. Variopinto por donde se le mire, sus miembros han salido a decir que se respetará la Hoja de Ruta y las principales propuesta de campaña de Gana Perú. Sin embargo, la forma de cómo lo harán aún no han sido dichas, por lo que tendremos que esperar unos días más para dar una opinión al respecto.
Pero no todo ha sido polémica en estos días. Hubo algo en que realmente acertó Ollanta Humala: ratificar al grupo de embajadores y juristas que siguen la demanda marítima que planteó el Perú contra Chile ante el Tribunal de la Haya. Es mas, sumó a este grupo a ex canciller Andrés García Belaúnde. Esto sin duda refuerza y da seguridad al grupo que defiende los intereses del país en este tema.
Otra polémica, que se dio en estos días fue la expulsión de Carlos Bruce de Perú Posible, y el rápido acomodo de éste con otros parlamentarios, en especial con los del Apra, para formar una bancada.
El tema de la salida de Bruce de PP se venía venir. Si no era expulsión, iba ser renuncia en un tiempo. Se dio lo primero. Sin embargo, el que se haya juntado con los parlamentarios del Apra para formar una bancada, deja mucho que desear.
Él que reclamaba a Toledo congruencia con su posición en la primera vuelta electoral y el apoyo que le daba a Humala en la segunda. Pues el ha hecho lo mismo que su ex líder.
Tuve la oportunidad de estar trabajando como cronista parlamentario en el gobierno de Alejandro Toledo y recuerdo que Javier Velásquez Quesquén, actual aliado de Bruce, era el presidente de la Comisión de Fiscalización del Congreso. Comisión cuyos integrantes proponían ingeniosas ideas para poder vacar a Toledo de la presidencia de la República, las cuales eran desechadas por el propio Bruce quien hacía de escudero del presidente, junto con un inequívoco Gustavo Pacheco.
Ahora Carlos Bruce reclama, con justa razón, el hecho de cómo fue sancionada Martha Chávez en una sesión en la cual no se permitió acceso a la prensa. Sin embargo, cuando él fue parte del oficialismo también ocurría lo mismo. Un ejemplo, cuando Lady Bardales iba a declarar a alguna comisión del Legislativo, siempre lo hacía en una sesión secreta.



Comentarios
Publicar un comentario