Tribunal Superior Electoral de Brasil veta la candidatura del expresidente Lula en las elecciones de octubre
Una mayoría de los jueces del Tribunal Superior Electoral
(TSE) de Brasil dictaminó este viernes que el expresidente Luiz Inácio Lula da
Silva no puede presentarse como candidato en las elecciones de octubre por
afrontar una condena por corrupción.
La larga votación concluyó luego de que seis magistrados
contra uno -de un total de siete- emitieran su voto a favor de considerar
inelegible la candidatura del exmandatario, quien se encuentra preso.
Los miembros del TSE que rechazaron la candidatura de Lula
desestimaron también la aplicabilidad de una solicitud del Comité de Derechos
Humanos de la ONU del 17 de agosto en el que pide a Brasil que se permita al
expresidente presentarse a los comicios.
El juez que votó a favor, Luis Edson Fachin, alegó que la
petición de Naciones Unidas se debía cumplir y abogó porque Lula pudiera ser
"provisionalmente" candidato.
El líder del Partido de los Trabajadores (PT) niega haber
cometido las irregularidades de las que le acusan y argumenta que el juicio en
su contra tuvo intereses políticos para menoscabar sus aspiraciones
electorales.
La decisión, sin embargo, no es definitiva y puede apelarse
en las diferentes instancias hasta llegar al Tribunal Supremo.
Los abogados de Lula aseguraron que la apelarían y el PT
anunció que mantendría la candidatura del exgobernante.
"Presentaremos todas las apelaciones ante los
tribunales para el reconocimiento de los derechos de Lula previstos por la ley
y los tratados internacionales ratificados por Brasil", afirmó el partido
en un comunicado, para luego agregar que defenderían "a Lula en las
calles, con la gente". "
El proceso
Lula aspira a presentarse a las elecciones generales de este
año, pero afronta una condena por corrupción pasiva y lavado de dinero por la
que fue sentenciado a pasar 12 años y un mes de prisión.
Pese a esto, lidera los sondeos de cara a las elecciones con
casi 40% de las intención de voto, frente al 20% del ultraderechista Jair
Bolsonaro.
Una ley brasileña establece que una persona condenada en
segunda instancia, como es el caso del exmandatario, no puede postularse a
ningún cargo electivo.
Según el tribunal que lo condenó en abril pasado, Lula
aceptó sobornos por US$1,2 millones de una empresa de construcción, OAS, en la
forma de un apartamento junto a la playa en Guaruja, a cambio de que la empresa
recibiera contratos de la petrolera estatal Petrobras.
La condena fue dictada por Sérgio Moro, el juez federal que
dirigió la investigación del caso "Lava Jato" y que se ha convertido
en una de las figuras más notorias en la política brasileña.
Lula acusó a sus enemigos de intentar sacarlo de la arena
política, tal como a su juicio hicieron en 2016 con su sucesora Dilma Rousseff,
también salpicada por el caso "Lava Jato".
La expresidenta resultó destituida tras un juicio
parlamentario por irregularidades presupuestarias.
Su sucesor, el presidente Michel Temer, y otros dirigentes
políticos brasileños también se han visto envueltos en el escándalo, que ha
minado la confianza de los brasileños en sus dirigentes políticos.
Lula fue presidente de Brasil entre 2003 y 2010. Le sucedió
su jefa de gabinete, Dilma Rousseff. La destitución de esta en 2016 puso fin a
13 años de gobierno del Partido de los Trabajadores.



Comentarios
Publicar un comentario